Sustancias de relleno

Desde el siglo XIX se han usado diferentes sustancias de relleno para disimular surcos, arrugas o defectos cutáneos. No obstante, la gran revolución de las sustancias de relleno tuvo lugar en 1981, con la comercialización del Colágeno de inyección intradérmica y en 1997 con la comercialización del Ácido Hialurónico (AH).

El Colágeno y el AH son unas sustancias producidas por el propio organismo, encargadas de dar las propiedades elásticas y estructurales al tejido conjuntivo que permanece debajo de la piel. Un déficit de AH y de colágeno da lugar a una pequeña depresión que más tarde creará una arruga. Las arrugas, por tanto, pueden beneficiarse de la inyección de AH o colágeno.

La intervención es sencilla, con anestesia local, y el paciente puede hacer vida normal después de la infiltración. La duración del efecto oscila entre 9 y 12 meses y pueden realizarse retoques hasta conseguir el resultado estético deseado.